El Sagrado
y ardiente Corazón de Jesús y los sacrificios humanos de los mayas.
Por
Julio Soto Angurel.
Estas imágenes que muestro al final de este
artículo, del corazón de Jesús con una llama ardiendo, me hacen recordar los
ritos religiosos de los sacrificios humanos de los mayas.
Estos indígenas, estaban obsesionados por el derramamiento de la sangre y la ingestión de la carne humana.
Ellos sacrificaban adultos que eran invariablemente prisioneros tomados a la
fuerza de otras ciudades o tomados en las constantes guerras religiosas que
ellos hacían.
Tanto los mayas como los aztecas estaban tan obsesionados con los sacrificios
humanos, que muchas veces evitaban ganar grandes batallas, para no matar a los
guerreros contrarios con el fin de tomarlos prisioneros y tenerlos como
esclavos para matarlos por miles, en los sacrificios que como rituales
religiosos, ellos celebraban.
Sus guerras eran invariablemente religiosas.
También era usual en ellos el ritual del sacrificio de niños.
Tanto los mayas como los aztecas o cualquiera
de los pueblos mesoamericanos, ponían al sacrificado sobre la piedra
sacrificial que invariablemente estaba en lo alto de las muchas pirámides
construidas al efecto, estas edificaciones que por decenas construyeron esos pueblos
tenían como objetivo los ritos religiosos de los sacrificios humanos.
Los sacerdotes, generalmente cinco, tomaban al sacrificado por las
extremidades, mientras que el sacerdote mayor le habría el pecho.
Tomaba el corazón con las manos y lo arrancaba
y aún palpitando lo elevaba al sol ofreciéndoselo; tomaba la sangre que manaba
del mismo y la lanzaba también hacia el sol, después, se vertía la sangre del
mismo en una calabaza que se le daba al propietario del prisionero o del niño
sacrificado y se metía el corazón en una hoguera.
Las hogueras encendidas eran para quemar los corazones arrancados y ofrecidos
junto con la sangre al sol.
El cuerpo se echaba a rodar por los escalones abajo.
Al final el cuerpo era tomado se le cortaba la cabeza y se llevaba a unas casas
donde era descuartizado, adobado con tomate y otras especies y se cocinaba para
ser comido.
Dicen los antropólogos que el sentido del canibalismo en ellos, era el de
suplir las deficiencias de proteínas cárnicas que tenían.
Los aztecas ponían con mucho orden y concierto las cabezas cortadas en unos
palos y los españoles contaron decenas o centenas de miles apiladas y muy bien
ordenadas.
Yo recuerdo muy bien las imágenes que habían
en Cuba sobre el Sagrado Corazón de Jesús, donde se mostraba la imagen de un
Jesús de pelo ondulado rubio, bien parecido, el cual mostraba un corazón que
brotaba del pecho y del cual emergían de su parte superior, unas llamas.
Me hace pensar que esa imagen del Sagrado
Corazón de Jesús ardiendo en llamas, debe haber sido ideado no solo por los
primeros conquistadores españoles todos católicos que documentaron los
sacrificios rituales y que arribaron a ese lugar, sino también, por los curas
jesuitas que cristianizaron a los pueblos mesoamericanos incluidos los mayas por medio de la Santa Inquisición.
Ellos obligaron a los mayas, quemándolos vivos, en verdaderos actos de fe, para que abandonaran sus creencias y sus
dioses y tomaran los de la cristiandad.
Y pienso que esas frases del momento en que se
eleva la hostia para consagrarla en que el sacerdote católico dice
"Levantemos el corazón" y la asamblea responde "Lo tenemos
levantado hacia el señor" debe haber estado inspirado en los sacrificios
humanos antes descritos porque precisamente fueron los curas jesuitas quienes
cristianizaron a esas comunidades y presenciaron muchos sacrificios humanos.
Recuerden que en el sacrificio católico se
sustituye la carne humana de Cristo por la hostia y la sangre del mismo que es
también humana por el vino.
Pero el sentido de ese sacrificio simbólico es
puramente caníbal; tan caníbales y religiosos, como lo fueron los Mayas.
Deben haber sido los curas jesuitas, guiados por
sus propias experiencias, quienes
diseñaron la imagen del corazón en llamas y estos aspectos a la liturgia de la
Santa Misa y que aún prevalecen.
Hay que aclarar que el canibalismo y la ingestión de sangre humana, ha sido
practicada a través de la historia por muchos pueblos y culturas y no solo por
motivos de rituales religiosos.
Debido a todo esto y a que el planeta tierra es manejado actualmente, como un
conglomerado de tribus, se me hace
pensar que la excesiva, rara atención y
propaganda brindada por la prensa mundial que está manejada y dirigida por la
élite oligárquica imperial, a la relación existente entre el fin de una era del
calendario maya previsto para el 21 de diciembre de 2012, en que se habló
del fin del mundo, para darle inicio a
una nueva; la matanza de niños en la escuela Sandy Hook en el estado de
Connecticut en Estados Unidos, ocurrido el 14 de siembre de 2012 y un atípico, raro e inusual rito religioso
maya realizado en la isla de Cuba coincidiendo con esos días del 21 y 22 de
diciembre de 2012, en que se simulaba precisamente su acto religioso de
sacrificar seres humanos.
Los sacerdotes mayas en La Habana se defendieron diciendo que: "Los que
han difundido el fin de mundo no son los mayas, son los que han estudiado a los
pueblos indígenas los que han tergiversado todos esos mensajes. Nosotros
venimos aquí para decirle a la humanidad que el mundo no se termina, porque los
que se terminan son los seres humanos".
Ojo y cuidado con los cubanos: … “los
que se terminan son los seres humanos".
Yo hace tiempo que les vengo alertando con una despoblación total de la isla de
Cuba.
No es de extrañar que el ritual religioso maya celebrado en La Habana se
haya realizado a orillas del agua, porque los mayas en ciertas zonas
guatemaltecas, solían sacrificar también personas en los cenotes, que eran unas
lagunas profundas donde echaban los
cadáveres de los sacrificados junto con otras ofrendas.
Pienso que la amoral, pervertida y depravada élite oligárquica que gobierna y
dirige al imperio yanqui, ordenó hacer la matanza de la mencionada escuela
aunando en ello, un acto de conspiración política para despertar el terror y la
histeria contra la tenencia de las armas de fuego con el fin de modificar la
constitución americana y comenzar a llevar al pueblo norteamericano a la
esclavitud para finalmente despoblar este territorio y al mismo tiempo un acto
ritual religioso de sacrificios humanos de niños como solían hacerlo los mayas.
Claro está con la participación desinteresada y maliciosa del gobierno de la
familia Castro Ruz y su grupo que conspiran junto a la élite imperial yanqui,
para destruir a los Estados Unidos de América.
Respetuosamente:
Julio Soto Angurel
Cliffside Park, New Jersey. 07010. USA.
Domingo 6 de enero de 2013.